Sinopsis histórica
- Una alternativa
socialcristiana
El 27 de noviembre de 1996, un grupo
de cubanos y cubanas acordamos fundar una organización política, a la que
llamamos Proyecto Demócrata Cubano. La misma, desde el imaginario de la
doctrina socialcristiana, se conformaría como parte de la sociedad civil
emergente y de la oposición pacífica al interior de nuestra patria. A lo
largo de casi 6 años, hemos trabajado y trabajamos, en la vertebración
orgánica de esta alternativa ideológica en Cuba, para posibilitar la
articulación y expansión de nuestros valores y principios.
Nace así, en un ambiente conciliatorio y constructivo, la segunda
declaración pública del PDC: la carta que dirigimos al gobierno y congreso
norteamericanos, el 12 de diciembre de 1996, en la que propusimos una
moratoria total al embargo comercial a Cuba y el inicio de conversaciones
incondicionales con el fin de negociar el diferendo entre los EE.UU. y las
autoridades cubanas.
- 1997: despegue y
despliegue del trabajo del PDC
Nuestra percepción moderada, que
siempre ha signado nuestro decir y hacer políticos, ha matizado un discurso
opositor que, aunque se halla equidistante de las conocidas retóricas
conservadoras de dentro y fuera de Cuba, se inserta en las nuevas corrientes
del pensamiento político democristiano. El modelo de desarrollo social que
propugna el PDC, que se basa en la libertad, la democracia y el respeto a
todos los derechos humanos, tiene su matriz en el Magisterio de la Doctrina
Social de la Iglesia Católica. En este espíritu y ética cristianos,
nuestra organización privilegia el gobierno del bien común en un ambiente
conciliatorio y constructivo.
Es por ello que hemos acometido oportunamente, graficando de hecho y derecho
nuestras posiciones, el rol que nos asignan el Magisterio de la Doctrina
Socialcristiana y los acontecimientos que han sucedido y suceden en nuestra
patria.
El 6 de enero de 1997, dimos a conocer nuestra visión sobre algunos de los
sucesos acaecidos el año anterior -siempre desde posiciones
crítico-constructivas- y sobre la necesidad de desestimular el éxodo
desangrante de la nación cubana.
Siempre imbuidos de la práctica y prédicas socialcristianas, el PDC
pretendía, y pretende, aunar esfuerzos y voluntades para ofrecer a las
autoridades del gobierno de Cuba y a la nación cubana, alternativas
asumibles en el tránsito pacífico hacia la democracia y el Estado Nacional
Democrático de Derecho.
En tal sentido, remitimos al gobierno estadounidense el 31 de enero de
1997,
una declaración-respuesta a la propuesta "Apoyo para una transición
Democrática en Cuba" del Sr. William J. Clinton, a la sazón
presidente de los EE.UU.
También, inmersos en el compromiso solidario con nuestros compatriotas en
Cuba, y en la observancia por la prevalencia del respeto a los derechos
fundamentales de la persona humana, el Proyecto Demócrata Cubano emitió el
"Llamamiento a la razón" como una alerta a la comunidad
internacional y al gobierno cubano, para que cesaran las prácticas de acoso
e intimidación a los periodistas de la prensa independiente en Cuba.
Desde sus primicias, la búsqueda de diferentes actores de distintas
ideologías y desde diferentes escenarios, formó parte de nuestro trabajo
en pos de crear y recrear una cultura democrática, realmente ausente en la
sociología del archipiélago en todos los tiempos.
En esta dirección, en el año 1997, se entregó una propuesta a las
autoridades cubanas bajo el título de "Cámara Conjunta de
Representantes". Esta iniciativa, intentaba interesar al gobierno y al
Partido Comunista en la creación de un foro de debate y reflexión sobre la
situación nacional, entre representantes de la sociedad civil, el exilio
cubano y las instituciones del poder real en Cuba, en un ambiente respetuoso
y constructivo.
Este proyecto fue copatrocinado por organizaciones opositoras pacíficas de
la diáspora como: el Partido Demócrata Cristiano, la Solidaridad de
Trabajadores Cubanos y el Buró de Información de Derechos Humanos, y
presumía instaurar espacios de diálogo y negociación entre todos los
interesados, para avanzar en la consecución de la democracia y los derechos
civiles y políticos.
Casi paralelamente a todo ese quehacer y, en ocasión de la VII Cumbre
Iberoamericana que tuvo lugar en Isla Margarita, el PDC propuso a los
mandatarios allí reunidos un diseño de 5 puntos en una carta abierta a los
Jefes de Estado y Gobierno allí reunidos. Esta iniciativa solicitaba los
buenos oficios de los representantes de las repúblicas iberoamericanas, de
Su Santidad Juan Pablo II y los países de la Unión Europea en el tema
cubano. Planteaba la necesidad de la negociación del diferendo Cuba-EE.UU.
para viabilizar la democratización de la sociedad cubana y proponía, en el
primer punto, una moratoria al embargo de los EE.UU. a Cuba. El gobierno
cubano daría pasos hacia la transición democrática, e instrumentaría un
referendo para que el pueblo cubano decidiera, libremente, su destino.
- Año de la visita del Sumo
Pontífice a Cuba
En el año 1998, después de la
visita de Su Santidad Juan Pablo II a Cuba, fue retomado el proyecto de
Cámara Conjunta de Representantes, copatrocinado también por las
organizaciones anteriormente mencionadas, a la que se le sumaron la
Coordinadora Socialdemócrata en el exterior y, en el interior del
archipiélago, la Corriente Socialista Democrática Cubana, el Partido
Solidaridad Democrática, el Partido Demócrata Martiano y el Consejo
Unitario de Trabajadores Cubanos.
Es esta oportunidad, les fue enviado a los participantes en la VIII Cumbre
Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno realizada en Portugal.
Como ha sido habitual en la historia de la oposición pacífica interna, las
autoridades cubanas no respondieron a estas iniciativas constructivamente, y
sí recrudeciendo sus actitudes represivas. Sin embargo la semilla de aunar
esfuerzos y voluntades para un propósito común quedó sembrada.
Entre los preceptos definidos en nuestros estatutos, la moderación en el
quehacer político, la práctica de comportamientos éticos y el respeto a
la pluralidad de opiniones, han sido fundamentos básicos de la
organización. De ahí el interés de participar, con otros actores de igual
naturaleza, en el debate, la reflexión y la negociación asumidos desde la
ética.
Esto fue logrado a mediados del año 1998, al crearse la Mesa de Reflexión
de la Oposición Moderada (MROM), por organizaciones que habíamos
compartido el proyecto de Cámara Conjunta de Representantes y otras que,
posteriormente, se sumaron.
Esta idea prendió también en la diáspora y, por primera vez, que sepamos,
concertaciones opositoras pacíficas de dentro y fuera de la isla,
consiguieron realizar un trabajo colectivo, el cual, como principal logro,
produjo la Plataforma Común.
Este detallado documento fue fruto de decenas de talleres de reflexión,
análisis, debates, propuestas y contrapropuestas y, al final, se logró
plasmar de una vez, y pensamos que por vez primera, una guía práctica para
la transición hacia la democracia y el completamiento de la nación cubana.
Esta Plataforma Común, consensuada desde organizaciones de diferentes
colores políticos, fue entregada al gobierno cubano en los días previos a
la Cumbre Iberoamericana celebrada en La Habana, a finales del año 1999 y,
aunque fue ignorada por éste, seguimos apoyándola y promocionándola como
parte de nuestro programa.
La MROM, poco a poco, fue institucionalizándose, y ya sus organizaciones
con las lógicas altas y bajas y entradas y salidas, dedicaban sus
principales esfuerzos a esta comunidad opositora: tanto desde la Cátedra de
Estudios Sociales y Humanísticos Padre Félix Varela, como desde el Buró
de Información y su publicación mensual "Estado del País", y
otras comisiones de trabajo como el Comité Pronormalización de las
Relaciones Cuba-EE.UU., donde constantemente el Proyecto Demócrata Cubano
jugaba un importante papel de coordinación y de elaboración.
Evidentemente, la Mesa de Reflexión, absorbió una parte considerable,
tanto de los esfuerzos de nuestra organización, como de los del resto de
esta coligación. Más de 3 años de trabajo, sin obtener los resultados
propuestos y previstos por la inmovilidad característica del gobierno, no
significó por ello un retroceso en las motivaciones de estas
organizaciones, lo que sí significó fue una importante experiencia
política; tanto para las organizaciones del interior que participábamos en
ella, como para las de la diáspora.
Entre las actividades más importantes desarrolladas durante este período
destacamos el evento "Economía 2000" y las "Iniciativas
2001", que generaron Mesas de Debate sobre el tema de los Derechos
Humanos en todo el país; las cuales también proponían un encuentro en
Cuba entre las organizaciones integrantes de ambas Mesas - las del exterior
e interior - y una reunión del Comité Pronormalización -también en la
isla- para el que fueron invitados personalidades e instituciones de la
política internacional.
Estas iniciativas no se pudieron efectuar porque el gobierno cubano no
autorizó la entrada a Cuba de los participantes de la Mesa de la diáspora
y por los acontecimientos del 11 de septiembre en los EE.UU., entre otras
situaciones.
Así las cosas, en el mes de febrero del presente año, el Secretariado
Ejecutivo Nacional (SEN) del PDC, acordó separarse de los trabajos de la
MROM, manteniendo su apoyo e identificación con la Plataforma Común, y
programando un nuevo plan de actividades y acciones en el presente año para
concentrarnos en el crecimiento y desarrollo de nuestra institución.
- Nuestra identidad
Ya desde el año 2001, fue creado el
Centro de Prensa y Comunicación Social del PDC, y desde allí se comenzó a
editar un mensuario en el mes de noviembre del mismo año, al que nombramos Renovación. Con este modesto medio de comunicación, nos propusimos dar
nuestra opinión sobre temas de interés para la sociedad cubana en los
ámbitos nacional e internacional y transmitir informaciones inherentes al
Proyecto Demócrata Cubano.
Y finalizando el año 2001, después del paso del huracán Michelle, nuestra
organización lanzó un Llamamiento internacional para los damnificados por
este meteoro.
Durante el año en curso, con motivo de la visita del ex presidente James
Carter a Cuba, nuestra organización emitió una Carta Abierta solicitando
al distinguido visitante y al presidente de Cuba, una amnistía para todos
los presos políticos y de conciencia.
En el presente, cuando nos acercamos al sexto aniversario de nuestra
institución, nos encontramos inmersos en la consolidación del Centro de
Prensa y Comunicación Social y de la Facultad de Estudios Sociales y
Humanísticos Jacques Maritain, entre otras actividades propias de nuestra
organización, en consonancia con los valores que defendemos.
La Habana, marzo del 2002.
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