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La Habana, 12 de diciembre de 1996.
CARTA ABIERTA AL GOBIERNO Y AL CONGRESO DE
LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
Distinguidos Señores:
Es un hecho que los actos políticos de los
gobernantes de los Estados Unidos de América han influido y, a veces
determinado, la historia del pueblo cubano a través de los tiempos. Las
últimas cuatro décadas no han sido ajenas a esta realidad.
En el presente, la política de embargo
comercial y de aislamiento a Cuba mantenida bajo el pretexto de la solidaridad y
la buena voluntad hacia el pueblo cubano produce resultados diametralmente
opuestos a sus pretendidas intenciones, manteniendo a la sociedad cubana
paralizada, atrapada en un doble bloqueo -uno foráneo y otro interno- que,
justificándose en el primero la inmoviliza; donde a la falta de los bienes más
necesarios para la vida de las mayorías se suman el escapismo, la intolerancia,
la indiferencia y la desesperanza de muchos.
No es precisamente este entorno el marco
propicio que urge a la nación cubana para renovarse a sí misma, puesto que es
voluntad, derecho y deber de los cubanos, y sólo de los cubanos, realizar las
transformaciones pacíficas que tanto Cuba necesita en un ambiente de
reconciliación nacional, respeto y tolerancia.
Por eso proponemos, como un gesto de justicia
política y solidaridad humanas que:
1º Sea declarada una moratoria total al
embargo comercial a Cuba y a su última expresión, la Ley Helms-Burton.
2º Que las autoridades del gobierno de los
Estados Unidos acepten las propuestas del gobierno de Cuba de iniciar
conversaciones incondicionales con el fin de negociar el diferendo Cuba-EE.UU.
Esperamos que esta propuesta reciba, con el
favor de Dios, resultados positivos en nombre de la paz, la libertad y la vida.
Por el Proyecto Demócrata Cubano,

Rafael León Rodríguez
Coordinador General
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