|
|
DECLARACIÓN
La Habana, 1 de mayo de 1999.
El 25 de julio de 1997, luego de ser amenazado
por miembros de los Órganos de la Seguridad del Estado de que lo iban a
despedir del trabajo, le fue prohibido el acceso al mismo, al Coordinador
General del Proyecto Demócrata Cubano, Sr. Rafael León Rodríguez.
Días después, se efectuó una asamblea general
con los trabajadores del centro, en la cual se acusó al Sr. León de
contrarrevolucionario, apartida, agente de la CIA y otros cargos más.
Meses más tarde, el 4 de diciembre del mismo
año, se le entregó una notificación sobre el fallo de la Comisión de
Idoneidad de la Zona Catedral, municipio Habana Vieja, en la cual se le
declaraba no idóneo por presidir un "grupúsculo contrarrevolucionario con
vínculos probados con el gobierno de los EE.UU."
Recientemente, el día 22 de marzo de 1999, tras
veinte meses de iniciado este proceso, se citó a una asamblea con todos los
trabajadores del centro "Pizzería Vía Venetto", en la cual el
jurista responsable del Departamento Legal de la Empresa Gastronómica Mixta del
Poder Popular del municipio Habana Vieja, reconoció que se habían violado los
derechos del Sr. Rafael León como trabajador y los procedimientos y reglamentos
vigentes con relación al caso, reponiéndosele en su puesto de trabajo y
procediéndose al pago de todo el tiempo transcurrido hasta la fecha de su
reincorporación por orden de la Dirección de Inspección del Trabajo
Provincial.
En relación con estos acontecimientos, la
Dirección del Proyecto Demócrata Cubano declara lo siguiente:
1) Agradece a todas las personas y
organizaciones que de una forma u otra participaron en la denuncia y solución
de esta violación de los derechos laborales; a la Solidaridad de Trabajadores
Cubanos (STC), a la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), a su
directiva y, en particular, a la Comisión Latinoamericana por los Derechos y
Libertades de los Trabajadores y los Pueblos (CLADEHLT) en la persona de su
Secretaria Ejecutiva, la Sra. Isabelle Hoferlin y al Comisionado para el Área
del Caribe, Sr. Siro del Castillo Domínguez, por sus gestiones ante la OIT por
la violación del convenio sobre la discriminación de la Organización
Internacional del Trabajo de Naciones Unidas - del cual Cuba es uno de los
gobiernos firmantes - que establece, en su artículo primero, que: "a los
efectos de este convenio el término discriminación comprende:
a) Cualquier distinción, exclusión o
preferencia basada en motivos de raza, color, sexo, religión, opinión
política, ascendencia nacional u origen social que tenga por efecto anular o
alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la
ocupación".
2) Reafirma, basada en estos hechos, la urgente
necesidad de independizar los organismos sindicales del control de la Dirección
del Estado, pues es deplorable que los trabajadores cubanos tengamos que acudir
a instancias internacionales para reclamar nuestros derechos. Esta situación de
desamparo que afecta a la clase trabajadora, se produce por no existir
sindicatos libres e independientes legalizados por el gobierno.
3) Reconoce como un gesto positivo por parte de
las autoridades cubanas, la rectificación de la injusticia cometida y considera
como un hecho significativo el acto - inédito hasta el presente - de plantear,
públicamente, en asamblea con todos los trabajadores del referido centro, estos
acontecimientos.
Secretariado Ejecutivo Nacional
Inicio
de página
|